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Opinión: Ironías de Trump en la negociación del TLCAN

Aunque se han anunciado protestas de campesinos en México al iniciarse la primera ronda de negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América (TLCAN) por lo menos en lo que corresponde al sector agropecuario no se vislumbran mayores problemas, los que sí se pueden presentar es en lo concerniente a la industria pues en este rubro es en el que más dañado ha resultado Estados Unidos. De ahí que el temido Donald Trump amenace con romper el Acuerdo en caso de no cambiar la situación para que sea favorable a los empresarios estadounidenses. Ahí es donde el conflicto va a estallar.

Porque, como sostiene la SAGARPA, al sector agropecuario le va a ir bien en la revisión  debido a que en 23 años de vigencia que tiene el TLCAN se ha demostrado, por la parte mexicana, competitividad y prestigio reconocidos en todo el mundo. Lo que ha beneficiado a unos 600 mil empresarios del campo dedicados al cultivo y exportación de productos agropecuarios y pesqueros, principalmente frutas, hortalizas y cárnicos que se han traducido en ganancias de hasta 10 mil millones de dólares,  por lo que se vende principalmente a Estados Unidos.

Eso presumió ayer el secretario José Calzada Rovirosa, quien insistió en que “nos va a ir bien”, sentimiento que no comparten integrantes de organizaciones agrarias que dicen representar a millones de minifundistas que ya no ven cómo librar el día ante el abandono –acusan— en que se encuentran. Por eso su demanda de que salga el campo mexicano del Tratado. Que quede claro: irle bien al sector agropecuario no significa prosperidad para los campesinos.

Pero como se dijo al principio, la postura de los opositores no tiene futuro, ya que del lado gringo los grandes agricultores no quieren que el TLCAN agropecuario cambie y con ello dejar de vender a México maíz amarillo que alimenta al ganado de aquí, sorgo, soya y otros granos básicos que en conjunto representan poco más del 50 por ciento de la comida que se demanda en el país. En este sentido hay una alianza entre los agro-empresarios de ambos países.

El documento rector de Estados Unidos para la renegociación dice que desde que entró en vigor el TLCAN, la economía de los Estados Unidos y las relaciones comerciales mundiales han experimentado cambios sustanciales. La América que existió cuando se firmó el Tratado no es la que vemos hoy. Reconoce que algunos estadounidenses se han beneficiado del nuevo acceso a los mercados proporcionado por el Acuerdo que contribuyó a la vinculación del Continente a través del comercio, mientras que al mismo tiempo el impulso muy necesario para los agricultores y rancheros yanquis.

Sólo que el TLCAN – agrega el documento firmado por el representante comercial Robert Ligthizer– también creó nuevos  problemas para muchos estadounidenses, pues desde que entró en vigor en 1994, los déficits comerciales han explotado, miles de fábricas se han cerrado y millones y trabajadores se han quedado varados, incapaces de aprovechar las habilidades para las que habían sido entrenados. Durante años, los políticos que prometieron renegociar el Acuerdo dieron a los obreros del vecino país la esperanza de que dejaran de sangrar. Pero ninguno dio seguimiento. En junio de 2016, el entonces candidato Donal J. Trump hizo una promesa al pueblo de Estados Unidos: renegociaría el TLCAN o sacaría a su país del Acuerdo, postura que no ha cambiado y que reafirmó precisamente un mes antes del inicio de las pláticas el día de mañana y que existen en un documento que detalla los 22 objetivos gringos.

Uno de ellas, y quizá el más difícil de aceptar por México, resulta irónico. Se encuentra en la página ocho del texto y destaca la exigencia a México de que adopte y mantenga en sus leyes y prácticas las normas laborales fundamentales reconocidas en la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entre ellas: la libertad de asociación y el reconocimiento efectivo del derecho a la negociación colectiva; eliminación de todas las formas de trabajo forzoso y obligatorio; la abolición efectiva del trabajo infantil; y eliminación de la discriminación en materia de empleo y ocupación. Además, leyes que regulen condiciones de trabajo aceptables con respecto a salarios mínimos, horas de trabajo, seguridad y salud en los centros de labor. Total, que los trabajadores mexicanos vivan con dignidad. Cabe señalar que la demanda de Trump, que busca sobre todo que México no cuente con la mano de obra más barata del mundo, que sirva de atracción para que empresas extranjeras dejen de invertir en su país y lo hagan en tierras aztecas. Lo irónico estriba en que sindicatos, funcionarios, partidos políticos, principalmente de oposición,  ni empresarios, entre otros, han abogado tanto por los trabajadores mexicanos como lo hace Trump en sus condiciones que llevan la finalidad de que prevalezca el TLCAN.

Otras consideraciones trumpistas incluyen reducir el déficit comercial con México que fue de 63 mil millones de dólares en 2016 y, de acuerdo con analistas de la revista Expansión, otras más tienen que ver con garantizar las obligaciones sanitarias y fitosanitarias que se basan en los derechos y obligaciones de la Organización Mundial de Comercio, esto es, establecer un mecanismo para resolver rápidamente las barreras injustificadas que bloquean la exportación de alimentos y productos agrícolas de Estados Unidos. Actualizar y fortalecer las normas de origen, según sea necesario, para asegurar que los beneficios del TLCAN vayan a los productos hechos genuinamente en Estados Unidos y América del Norte.

Recibir beneficios del TLCAN, evitar la evasión de los derechos y combatir los delitos aduaneros. Eliminar obstáculos al comercio y que este incluya, en servicios, a telecomunicaciones y finanzas. Buenas prácticas regulatorias. Comercio digital de bienes y servicios y flujo de datos fronterizos. Medio Ambiente. Acciones anticorrupción. Energía y Tipo de Cambio.

Washington será la sede oficial  de las negociaciones que se inician este miércoles. Uno de los temas a tratar es el de mayor polémica, el laboral. Y seguramente México va a ser cuestionado por tener uno de los salarios más bajos del mundo, que millones de niños se dediquen al prohibido trabajo infantil y que en algunos lugares hay verdaderas condiciones de esclavitud, como son los campos agrícolas del norte del país.

DESDE EL CENTRO

Manuel Velasco Coello, gobernador de Chiapas, fue acusado por la Coordinadora Nacional Plan de Ayala (MN) de usar grupos de choque en contra de opositores políticos, de dividir a las organizaciones y de cooptar liderazgos; de reprimir al magisterio y a empresarios en lugar de optar por el diálogo para resolver los conflictos sociales… Tras la asamblea del PRI encabezada por el presidente Enrique Peña Nieto quedó la impresión, aunque lo nieguen, de que todo quedó ya “planchado” a favor del actual secretario de Hacienda, José Antonio Meade Kuribreña… Gran convocatoria del doctor Luis Jaime Osorio Chong para conmemorar ayer el Día del Médico Veterinario. Hasta Ángel Gurría, de la OCDE, asistió… Integrantes del Sistema Producto Maíz pidieron a la SAGARPA la renuncia del subsecretario Jorge Armando Narváez al que acusan de caprichoso y soberbio, además de repartir recursos sólo a sus cuates… Trump sigue unificando a muchos en su contra por sus amenazas de actuar miliarmente en contra de gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela…Y la corrupción sigue en México, ahora se acusa al exdirector de PEMEX, Emilio Lozoya, de sobornos Odebrechistas.

Guillermo Correa Bárcenas / tigrebilly@hotmail.com

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