Últimas Noticias

Videgaray rompe el guión en la cuesta abajo del PRI

Como Froome en el Tour de Francia

El Tour de Francia

Carlos Arribas es un periodista bastante creativo especializado en ciclismo. Su crónica publicada en El País, “Froome rompe el guión”, puede usarse para explicar lo que ha hecho Luis Videgaray con el PRI y con la sucesión presidencial: precisamente eso, romper el guión.

En el Tour de Francia el ciclista británico se puso de líder porque sorprendió a todos. Nadie esperaba que atacara en el descenso. En primer lugar, porque no es normal que los grandes escaladores intenten sacar ventaja en la bajada. En segundo, porque Froome nunca había destacado pedaleando cuesta abajo.

El presente ya no es lo que era

En la crónica de Arribas dos personas hablan del ciclismo de antaño, para compararlo con la práctica actual de ese deporte:

“¡No se regodean más en el pasado, no extraen conclusiones ni hablan de inspiración ni de riesgo. El presente es otra cosa. El presente, dice Unzue, es el ciclismo calculado, escrito de antemano, que nunca se sale del guion. ‘Ahora bien’, advierte el director del Movistar de Nairo Quintana. ‘Que nadie se descuide: lo inesperado resulta más extraordinario y desestabilizante ahora, cuando parece que ya se sabe de antemano lo que va a pasar’…”.

Desgraciadamente para el rival colombiano de Froome, “en la etapa de los cuatro grandes cols pirenaicos sucedió lo inesperado, y, por supuesto, la sensación de daño causado, el llamado efecto psicológico del golpe, fue mayor que el daño mismo, pues el que lo sufre descubre que se pensaba preparado para todo y no, aún tenía un flanco descubierto, y el enemigo se lo había descubierto”.

Así, sorprendiendo, en la bajada se puso de líder el ciclista “hasta ahora considerado torpe sobre la bici y temeroso de los descensos”.

Nairo Quintana llegó más que preparado para no ceder nada en la alta montaña frente a Chris Froome. Lo que no esperaba el colombiano era que su rival británico lo atacara donde se suponía que no tenía posibilidades: en el descenso.

El PRI es un partido que poco sabe de ir cuesta abajo. Acostumbrados a ganar por las buenas o por las malas, jamás se han visto necesitados de entrenar para competir de bajada.

Ni cuando perdieron la Presidencia de México los priistas estuvieron abajo. No dormían en Los Pinos, pero controlaban las gubernaturas importantes.

Ahora es diferente. Su mejor hombre para el ascenso, Manlio Fabio Beltrones, fue derrotado en 2016.

Viene el 2018 y el PRI no esperó a atacar en la próxima subida –la elección de gobernador del Estado de México– con otro especialista en la alta montaña, alguien como Emilio Gamboa o Miguel Ángel Osorio Chong.

El PRI ha sorprendido en la bajada. Luis Videgaray tomó el control de la carrera y lanzó a toda velocidad en el descenso a un hombre que no sabe pedalear en las pistas electorales.

No tendrá experiencia partidista, pero Enrique Ochoa Reza ya puso a temblar a sus adversarios y también a las figuras de su propio equipo.

Hasta en el PAN lo ven ya como un formidable retador para el joven envalentonado Ricardo Anaya que no se la cree desde que venció a Beltrones. En este sentido es interesante el artículo de hoy lunes, en Milenio, de Juan Ignacio Zavala, hermano de Margarita, que también debe estar modificando sus estrategias por la llegada de Ochoa Reza.

¿Por qué si el que ataca de bajada es Enrique Ochoa digo que el guión lo rompió Luis Videgaray? Porque de lo que se trata es de ganar el 2018. Y es que no, Videgaray no estaba eliminado. Simplemente el secretario de Hacienda engañó haciéndose pasar por muerto.

“El arte de la guerra se basa en el engaño”, dijo Sun Tzu. Quizá deba añadirse que el arte de la guerra se basa en el engaño y en la sorpresa.

Videgaray engañó dando a entender que no tenía ya posibilidades presidenciales. Y sorprendió lanzado a su mejor hombre a atacar al PRI y a los otros partidos en el bajada.

Rompió el guión, pues. Como Froome en el Tour de Francia.

Con información de: sdpnoticias.com

Noticias Relacionadas

Powered by themekiller.com