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181 mexicanos fallecen al día por tabaquismo

En nuestro país cada hora mueren 181 personas a causa del consumo excesivo de cigarrillos de tabaco.

El tabaquismo es la principal causa de muerte prevenible en México y el mundo. Por causa del consumo de tabaco mueren al año 6 millones de personas en todos los países, advierte el estudio “Política pública para el control del tabaco en México”, de 2013, publicado por el Instituto Nacional de Salud Pública.

“El consumo de tabaco constituye un factor de riesgo de seis de las ocho principales causas de mortalidad en el mundo y, aunque parezca inverosímil, causa más muertes en el ámbito global que la suma de los decesos por VIH/Sida, tuberculosis y malaria, juntas”, advierte el estudio.

En México, la cifra oficial de muertes por tabaquismo suma 66,000 al año, de acuerdo con un informe presentado ayer por organizaciones de la sociedad civil sobre los avances del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco (CMCT) 2016, que delinea la estrategia global para reducir la morbimortalidad causada por el tabaquismo.

“Es como si se cayera un avión todos los días, con 180 mexicanos a bordo”, dice Sergio Adolfo Pérez, de la organización Gracias no Fumo, de Querétaro.

El tabaquismo está directamente asociado con cuatro de los padecimiento crónicos que más muertes causan en México: enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas y diabetes, asegura Angélica Ocampo, de Alianza contra el Tabaquismo.

“Uno de cada tres fumadores tiene algún tipo de cáncer, y ahora vemos a más mujeres con cáncer de mama y cervicouterino y más hombres con cáncer de próstata, advierte Ocampo.

Además es un factor de riesgo asociado a por lo menos otras 60 enfermedades, asegura Guadalupe Ponciano, coordinadora del Programa de Investigación y Prevención del Tabaquismo de la UNAM.

Por ello, el número de decesos atribuibles al tabaquismo podría aumentar a 160,000 si en las actas de defunción se considerara como un factor directamente relacionado con la causa de muerte, afirma Juan Zinser, presidente del Consejo Mexicano contra el Tabaquismo.

No hay una única cifra sobre los costos para el sistema de salud relacionados con la atención de enfermedades atribuibles al tabaquismo. El informe de las organizaciones sociales apunta que el sector salud gasta cada año 43,000 millones de pesos. Pero la OMS, en su Informe sobre Control del Tabaco en la Región de las Américas, advierte que son 5.1 millones de dólares (aproximadamente 95,000 millones de pesos).

FUMADORAS SUPERAN A LOS HOMBRES

El próximo 31 de mayo el mundo celebra el Día Internacional sin Tabaco. En esa fecha, el Consejo Nacional contra las Adicciones (Conadic) presentará los resultados de la Encuesta Global de Tabaquismo en Adultos (GATS, por sus siglas en inglés), que actualizaría el número de fumadores en México, mayores de 18 años.

Erick Ochoa, director de Políticas en Salud Pública de la Fundación Interamericana del Corazón México, adelantó que la prevalencia de adultos fumadores aumentó de 15.9 % a 16.4 % en los últimos diez años, de acuerdo con los datos de la GATS.

La última cifra conocida al respecto corresponde a la Encuesta Nacional de Adicciones 2011, que calculó 17.3 millones de fumadores en el país, entre los 12 y los 65 años.

De acuerdo con Ochoa, dos datos destacan en las estadísticas de fumadores en México: la edad promedio de iniciación bajó de entre 14 y 15 años a entre 13 y 14 años, y aumentó la proporción de mujeres fumadoras respecto de los hombres: 1 por cada 3 actualmente, cuando en el pasado la relación era de 1 por cada 4 hombres.

En la Ciudad de México, Campeche, Pachuca, Morelia y La Paz, por ejemplo, las mujeres fumadoras entre los 13 y 15 años son más que los hombres que fuman de la misma edad, afirma Ochoa, con base en la Encuesta Global del Tabaquismo 2011.

“Si en los próximos años se mantiene esta tendencia, esta problemática se podría generalizar en otras ciudades”, asegura el especialista.

Ocampo, de la Alianza contra el Tabaquismo, explica que el incremento de adolescentes fumadores puede atribuirse a los efectos de la publicidad. “Las adolescentes son más vulnerables a tratar de imitar conductas de mujeres adultas”, dijo.

 POLÍTICAS ENDEBLES

A pesar de los comprobados daños a la salud y costos para el sistema de salud en México, las políticas contra el tabaquismo todavía son débiles frente a la fuerza corporativa de las tabacaleras.

El país, por ejemplo, se encuentra muy por debajo de los países latinoamericanos en cuento a advertencias sanitarias en las cajetillas. En México, sólo 30 % de la superficie de las cajetillas tiene imágenes de advertencia, mientras que en Uruguay los pictogramas ocupan 80 %.

México además aún está lejos de conseguir metas de países como Australia, donde los empaques son neutros y no tienen colores dirigidos a hombres, mujeres o jóvenes, lo que representa un golpe a la mercadotecnia de las tabacaleras, destaca Zinser, del Consejo Mexicano contra el Tabaquismo.

Afirma incluso que el país exporta cajetillas diferentes a las que se distribuyen en el mercado local.

La industria tabacalera, por su parte, paga enormes sumas a compañías de cabildeo, utiliza mecanismos de presión política y contrata consultores para que elaboren investigaciones sesgadas, manipulen información, utilicen a grupos y personajes y hagan surgir grupos que defiendan los derechos de los fumadores, advierte el informe de la sociedad civil.

El documento destaca que esta industria además intimida a funcionarios, legisladores o líderes sociales que promueven el control de tabaco. Un ejemplo es la postergación de las reformas a la Ley General en el Control del Tabaco.

Durante esta legislatura, de septiembre de 2015 a mayo de 2016 se han presentado siete iniciativas, de las cuales cinco incluyen reformas al control del tabaco. Una de ellas tenía el propósito de lograr un país 100 % libre de humo, es decir, que no se permita fumar en espacios públicos cerrados.

Con ello, dice Ochoa, se busca eliminar las áreas reservadas para fumadores en bares y restaurantes, que sólo aplica en 11 entidades, como el Estado de México y la Ciudad de México.

“Denunciamos la interferencia de la industria porque cuando parecía que había todos los elementos para tener un avance importante y que no había oposición, varios legisladores decidieron posponer la votación y con eso le dieron al traste a los avances”, dice Ochoa.

“Es un acto vergonzoso -agrega-, porque con eso apenas cumpliríamos lo mínimo, sabiendo que tenemos atraso de varios años en la materia”.

Rafael Camacho Solís, socio fundador de la Alianza contra el Tabaco, afirma que México está adscrito al Convenio Marco contra el Tabaquismo desde hace 12 años. “Fue el primer país en comprometerse ante el mundo y firmarlo, y también el primero en violar sus normas”, afirma.

Si comparamos a México con otros países de América Latina y el Caribe, dice Ochoa, podríamos decir que no ha cumplido con todas las políticas públicas para el control del tabaco, establecidas en el convenio de la OMS, pues hay 16 países que sí son 100 % libres de humo.

“El artículo 27 de la Ley General para el Control de Tabaco admite áreas reservadas para fumadores y eso, de alguna manera, viola las disposiciones contenidas en el convenio marco”, afirma.

En la elaboración y presentación del informe sobre los avances del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco (CMCT) 2016 participaron las organizaciones Aliento, Consejo Mexicano contra el Tabaquismo, la Fundación Interamericana del Corazón México, Alianza contra el Tabaquismo y Gracias no Fumo.

Sobre tabaco

México perdió la capacidad de recaudación en impuestos sobre tabaco. En términos reales los impuestos específicos disminuyeron de 55 % a 53.6 % entre 2011 y 2015, debido a que los el impuesto de 7 pesos por cajetilla no se ha actualizado conforme a la inflación, destacaron organizaciones civiles en la presentación del los avances del Convenio Marco Contra el Tabaquismo 2016.

Para compensar esta caída, explicaron que en términos reales México debería ajustar el impuesto de 35 centavos por cigarro a 41 centavos para poder generar una recaudación adicional cercana a 2 mil 300 millones de pesos, informó Erick Ochoa, director de Políticas en Salud Pública en la Fundación InterAmericana del Corazón México.

La última política fiscal al tabaco se realizó a partir de 2011, donde se obtuvo la mayor recaudación en la historia respecto al producto. Pero al no ajustarse el impuesto de manera automática a la inflación los 7 pesos que se cobraban en ese año, son los mismos que se cobran actualmente, dijo Ochoa.

Explicó que el ajuste propuesto por las organizaciones civiles no supone un incremento a los impuestos sino una actualización que generaría una recaudación igual a la de hace cinco años.

Paralelo a ello, México invierte 5.1 millones de dólares en gastos atribuibles al tabaquismo, de acuerdo con el Informe sobre Control del Tabaco en la Región de las Américas de la OMS.

Tratamientos que no curan

Para vencer a las marcas más populares de tabaco, hace un par de años el cigarro electrónico fue uno de los métodos para dejar de fumar que más auge tuvo. Sin embargo, 90 % de estos dispositivos suministra nicotina, que es la sustancia activa que mantiene la adicción al tabaco.

Este aparato no fue validado por la OMS como opción para dejar de fumar, menciona Erick Ochoa, director de Políticas en Salud Pública de la Fundación Interamericana del Corazón México. “Es un producto que no tiene ni diez años desde que fue registrado y comercializado, y definitivamente no es una alternativa para dejar de fumar”.

Hasta ahora Argentina, Brasil, México, Panamá, Suriname y Uruguay han prohibido totalmente la comercialización de estos productos en su territorio. Mientras Canadá y Chile han optado por regular su venta como producto terapéutico.

Sergio Adolfo Pérez, de la organización Gracias no Fumo, afirma que los cigarros electrónicos son una nueva amenaza de salud pública mundial por contener sustancias consideradas cancerígenas.

“En Estados Unidos y Europa ya están consideradas como fuente de incendios, también son causantes de neumonía por contener una sustancia aceitosa que ingresa a los pulmones”, afirma.

Dice que otros de los sistemas que causan daño a la salud, son las llamadas “chichas” o pipas de agua, ya que mucha gente piensa que no son adictivas, pero sí lo son.

Con información de: elsiglodetorreon.com.mx

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